Eric Eduardo Palma
La identificación gubernamental de la universidad como espacio violento y la mano dura gubernamental como solución, es un libreto ya conocido que nos llena de malos recuerdos. Fue la fórmula de Pinochet. Su aplicación implicó incurrir en crímenes por los que hoy algunos cumplen condena en Punta Peuco (1).
La actuación de cierto grupo de estudiantes está sirviendo para poner en la penumbra el importante aumento de homicidios (36,8%) que se viene verificando bajo la presidencia de José Antonio Kast (2).Materia respecto de la cual no hemos tenido sino malas noticias: se desarticuló a una importante unidad de la PDI (3); se despidió a 10 abogados que trabajaban en el gobierno en la persecución del crimen organizado (4);se decidió rebajar en un 64% el presupuesto policial para la persecución de dichas organizaciones, medida que al parecer está en revisión (5); así como rebajar también el de las demás instituciones que trabajan en el combate de la criminalidad (Fiscalía y Gendarmería).
Como parte de la campaña mediática el subsecretario de seguridad, Andrés Jouannet, líder del disuelto partido Amarillo por Chile, expresó acaloradamente la exigencia del Gobierno a las autoridades de la Universidad Austral: expulsión de los estudiantes involucrados (6). Su destemplada reacción al calor de las primeras noticias, según se apreció en la televisión (7), pasó por encima de la autonomía universitaria y tensionó la imparcialidad de quienes participen en el proceso disciplinario. La sanción debe ser la que contemple el régimen de disciplina, cuya normativa debe aplicarse respetando el debido proceso, y no la que exija la autoridad política. Así parece entenderlo la propia Universidad que en carta dirigida a la ministra además de ofrecer disculpas, señala que las sanciones se aplicarán con estricta sujeción a la reglamentación vigente (8).
La manipulación se hizo todavía más evidente con el homenaje que se hizo a quienes actuando con muy poco profesionalismo le prestaron una débil protección a la ministra: la imagen del auto institucional doblando a toda velocidad con la puerta trasera abierta, lugar donde iba la ministra, quedó en la retina de todos. Pudieron haber generado un grave accidente por su torpe respuesta (9).
Dicho acto de homenaje se da en una quincena de abril en que hemos sabido de funcionarios de investigaciones y carabineros que estando de franco, es decir fuera de su horario de trabajo, arriesgaron su vida para repeler a asaltantes armados. Ellos no fueron homenajeados en la Moneda (10).
Los hechos revisten gravedad y deben ser condenados, sin embargo, se está haciendo uso de este repudiable suceso para constituir al Gobierno como el icono de la condena de la violencia y del correcto entendimiento del quehacer universitario.
Lamentablemente para el Gobierno los tiempos de la política harán que se “pise la cola”. En efecto, en unos días más sabremos del indulto y la conmutación de penas impulsados por el Gobierno y sus parlamentarios que, según lo publicado en la prensa, beneficiará a violadores, homicidas, torturadores, y otros condenados de igual o peor calaña (11): como es evidente, no hay ninguna coherencia en exigir condena de la violencia estudiantil, erigirse como ícono que combate la violencia y protege la vida universitaria y, seguidamente, indultar a asesinos (quizás, de estudiantes universitarios).
Hay que estar atentos ¡Al parecer una cosa es lo que el gobierno sitúa como campaña comunicacional, y otra bien distinta, su práctica concreta!
(2) https://cronicadigital.cl/
(3) https://elpais.com/chile/2026-
(4) https://www.biobiochile.cl/
(5) https://www.latercera.com/
Según la última versión al respecto, no se llevaría adelanta esta medida, pero, tampoco se anunció un aumento del gasto en esta materia.
(6) https://www.biobiochile.cl/
(7) https://www.t13.cl/noticia/
(8) https://diario.uach.cl/
(9) https://www.pdichile.cl/
(10) Véase a modo de ejemplo https://www.t13.cl/noticia/
https://www.24horas.cl/
(11) https://www.biobiochile.cl/